La apoteosis de Heracles (VI). ¿Es necesaria la computación en la nube en el ámbito sanitario?

Relieve de un sarcófago: el León de Nemea, la Hidra de Lerna, el Jabalí de Erimanto, la Cierva de Cerinea, las Aves del Estínfalo, el Cinturón de Hipólita, los Establos de Augías, el Toro de Creta y las Yeguas de Diomedes.
Marie-Lan Nguyen – Marie-Lan Nguyen (septiembre de 2009)

La sanidad es uno de los sectores que más información usan. Está sometida a un alto grado de regulación y la movilidad es un requisito deseable para el personal sanitario en su trabajo de atención y cuidados a los pacientes. Por tanto, por estos y otros motivos creemos que el uso de estas plataformas que permiten dicha movilidad, seguirá creciendo.

La interoperabilidad de los sistemas se puede conseguir gracias a la nube, garantizando un flujo de información fiable y actualizada en todo momento que permitiría un seguimiento remoto de la salud.

Existen una serie de retos a los que se enfrentan los actuales sistemas sanitarios en lo que respecta a tecnologías de la información:

  • Mejorar la atención del paciente, invirtiendo los esfuerzos en aumentar la capacidad de colaboración y compartición de información entre las personas involucradas en los procesos de cuidado.
  • Resolver la independencia de los sistemas de información. Estando compartidos podrían mejorar la prestación de servicios y coordinación asistencial.
  • Garantizar la seguridad de los sistemas de información.
  • Conocer las restricciones legales sobre los datos almacenados y dónde están ubicados físicamente.
  • Garantizar un cambio satisfactorio de proveedor en caso de necesidad.
  • Cumplir con las necesidades de interoperabilidad, normas y estándares.
  • Aproximar la disponibilidad de los sistemas al máximo nivel de servicio.

Victoria Zafra Muñoz
Francisco José Sánchez Laguna
Ana María Chups Rodríguez

La apoteosis de Heracles (V). ¿Cuáles son las ventajas de la computación en la nube?

Relieve de un sarcófago: el León de Nemea, la Hidra de Lerna, el Jabalí de Erimanto, la Cierva de Cerinea, las Aves del Estínfalo, el Cinturón de Hipólita, los Establos de Augías, el Toro de Creta y las Yeguas de Diomedes.
Marie-Lan Nguyen – Marie-Lan Nguyen (septiembre de 2009)

Entre las ventajas principales se encuentra: el ahorro de costes, la flexibilidad, la existencia de un proveedor que se encarga de la infraestructura técnica y de su correcto funcionamiento. Esto supone que haya que invertir menos en hardware, sistemas operativos y licencias de software.

Otra de las ventajas más importantes es el ahorro de tiempo, pues las organizaciones no tienen que dedicarlo al mantenimiento. Los pequeños centros pueden beneficiarse de las mismas soluciones tecnológicas que los grandes, facilitando el acercamiento de los usuarios a la sanidad y facilitando la interoperabilidad entre organismos de salud.

Con los servicios en nube, los profesionales pueden beneficiarse de aspectos como la flexibilidad en las inversiones (pues se consume sólo lo que se necesita), liberarse de tareas repetitivas y tener buena capacidad de adaptación al cambio constante.

También facilita la cooperación entre miembros de una misma organización. Tiene usted un buen ejemplo de esta ventaja en sus manos: los autores de este libro hemos hecho uso de dos  plataformas de colaboración en la nube: Office 365, Google Docs/Google Drive. Los documentos se han ido generando directamente en la nube, no atando a su autor a ningún ordenador físico y permitiendo al resto de compañeros revisar y comentar en tiempo real. Ocurre lo mismo con el correo electrónico, que se mueve con el profesional o el paciente (en definitiva, con la persona) sin importar su ubicación o dispositivo. Todo esto ayuda a mitigar algunas de las barreras a la colaboración que imponían las antiguas plataformas.

La computación en la nube resulta una solución perfecta para organizaciones insuficientemente equipadas o con problemas a la hora de mantener actualizadas parte de sus aplicaciones mientras mantienen la compatibilidad con el resto.

En definitiva, las organizaciones sanitarias y los departamentos de Informática pueden centrarse en añadir valor a la prestación de servicios de salud y dejar la compleja operativa de los sistemas informáticos a los proveedores de la nube.

Victoria Zafra Muñoz
Francisco José Sánchez Laguna
Ana María Chups Rodríguez

La apoteosis de Heracles (IV). Tipos de computación en la nube

Relieve de un sarcófago: el León de Nemea, la Hidra de Lerna, el Jabalí de Erimanto, la Cierva de Cerinea, las Aves del Estínfalo, el Cinturón de Hipólita, los Establos de Augías, el Toro de Creta y las Yeguas de Diomedes.
Marie-Lan Nguyen – Marie-Lan Nguyen (septiembre de 2009)

Las nubes se pueden clasificar de distintas maneras, pero nosotros tendremos en cuenta el punto de vista de la normativa española de protección de datos, atendiendo a cómo afectan dichas modalidades de implementación al tratamiento de datos de carácter personal.

Así pues atendiendo a la titularidad de la infraestructura en la nube se pueden distinguir tres tipos de infraestructuras cloud:

  • Nube pública: el proveedor proporciona sus recursos de forma abierta a entidades heterogéneas. Desde particulares a grandes corporaciones pueden contratar sus servicios de infraestructura en un sistema de “pago por uso”. La desventaja de este tipo de nube es que, en algunos casos, de conformidad legal con alguna legislación que aplique puede hacer difícil migrar determinados datos a una solución de nube pública. Dos de los grandes proveedores mundiales son Amazon Web Services y VMware Director.
  • Nube privada: es la propia entidad la que gestiona y administra sus servicios en la nube, sin que en la misma puedan participar entidades externas y manteniendo el control sobre ella. Las entidades que optan por este modelo son complejas y necesitan centralizar recursos pero, al mismo tiempo, dar flexibilidad en la disponibilidad de los mismos. Generalmente es la evolución hacia la virtualización de los sistemas propios de IT.
  • Nube híbrida: compuesta tanto por proveedores externos como internos. Es la configuración a la que están yendo muchas empresas.

Victoria Zafra Muñoz
Francisco José Sánchez Laguna
Ana María Chups Rodríguez

La apoteosis de Heracles (III). Actores en el modelo de la computación en la nube

Relieve de un sarcófago: el León de Nemea, la Hidra de Lerna, el Jabalí de Erimanto, la Cierva de Cerinea, las Aves del Estínfalo, el Cinturón de Hipólita, los Establos de Augías, el Toro de Creta y las Yeguas de Diomedes.
Marie-Lan Nguyen – Marie-Lan Nguyen (septiembre de 2009)
  • Clientes: es el usuario final de los servicios que prestan las empresas. Pueden pagar por los mismos, aunque también hay empresas que los proporcionan gratuitamente, obteniendo sus beneficios por otras vías, como puede ser la publicidad. Puede que el cliente no conozca la localización precisa de sus datos y que no disponga del control directo de acceso a los mismos, de su borrado o de su portabilidad. Aunque, si esa información contiene datos de carácter personal, sí estará bajo su responsabilidad desde el punto de vista de la Ley Orgánica 15/1999 de Protección de Datos de Carácter Personal (LOPD). El cliente será el responsable de su tratamiento y deberá registrar en la Agencia Española de Protección de Datos todos los ficheros que se gestionan en la organización. Todo esto debe quedar registrado en el documento de seguridad.
  • Proveedor de la aplicación SaaS: generalmente SaaS suele significar aplicaciones de negocio, entre las que se incluye software de colaboración y aplicación de línea de negocio, para empresas que necesiten ejecutarlos en sus negocios. El proveedor es el encargado del tratamiento de la información. Ofrecen las herramientas necesarias para ofrecer soluciones SaaS.
  • Proveedor de la infraestructura “nube”: entidad distinta a la del cliente que proporciona los recursos compartidos a través de la red. El proveedor de la infraestructura pone a disposición de los clientes los contenidos o servicios en la nube liberando así al cliente de instalar cualquier tipo de hardware que esté provisto por él.

Además de los clientes y los proveedores, existen otros actores en el ámbito de la computación en la nube. Entre ellos, destacan los socios de los proveedores. Estos crean, ofrecen y dan soporte a servicios adicionales en la nube que venden al usuario final como licencias de uso. Por ejemplo, creando una aplicación de marketing que se ejecuta en la nube a partir de servicios más básicos que existen en la misma. Los socios se sitúan entre el cliente y el proveedor de la nube, pudiendo formalizar su relación con este último con distintas figuras contractuales.

Victoria Zafra Muñoz
Francisco José Sánchez Laguna
Ana María Chups Rodrígue