La apoteosis de Heracles (II). Entendiendo el modelo para entender los riesgos.

Relieve de un sarcófago: el León de Nemea, la Hidra de Lerna, el Jabalí de Erimanto, la Cierva de Cerinea, las Aves del Estínfalo, el Cinturón de Hipólita, los Establos de Augías, el Toro de Creta y las Yeguas de Diomedes.
Marie-Lan Nguyen – Marie-Lan Nguyen (septiembre de 2009)

Vamos a tratar de aclarar algunos aspectos básicos definiendo los actores que participan en el contrato entre la nube y sus responsabilidades.

Modalidades de servicio.

Podemos tener los siguientes modelos:

Software como servicio (SaaS): cuando el cliente puede encontrar en la nube las herramientas finales con las que puede implementar directamente los procesos de su empresa. Son aplicaciones desplegadas como un servicio alojado y al que puede accederse por Internet a través de un navegador web estándar. Ejemplos: Basecamp (La Aplicación #1 en Gestión de Proyectos del Mundo).

Infraestructura como servicio (IaaS): el proveedor proporciona capacidades de almacenamiento y proceso en bruto sobre las que el usuario puede construir las aplicaciones que necesita desde cero. Ejemplo: Amazon Web Service (más o menos ha definido hasta ahora lo que son los estándares de Cloud Computing) y Windows Azure de Microsoft (ofrece un entorno escalable con capacidades de cálculo, almacenamiento, hosting y administración de sistema).

Plataforma como servicio (PaaS): se proporcionan utilidades para construir aplicaciones, como bases de datos o entornos de programación, sobre las que el usuario puede construir sus propias soluciones.

Victoria Zafra Muñoz
Francisco José Sánchez Laguna
Ana María Chups Rodrígue

La apoteosis de Heracles (I). Introducción

Relieve de un sarcófago: el León de Nemea, la Hidra de Lerna, el Jabalí de Erimanto, la Cierva de Cerinea, las Aves del Estínfalo, el Cinturón de Hipólita, los Establos de Augías, el Toro de Creta y las Yeguas de Diomedes.
Marie-Lan Nguyen – Marie-Lan Nguyen (septiembre de 2009)

Los rayos habían consumido la parte mortal de Heracles. Ya no tenía parecido alguno con Alcmena, sino que, como una serpiente que ha mudado su piel, aparecía con toda la majestad de su padre divino. Una nube lo ocultó a la vista de sus compañeros, mientras, entre truenos, Zeus lo transportaba en su carro de cuatro caballos al cielo, donde Atenea lo tomó de la mano y lo presentó solemnemente  los otros dioses.

(Los Mitos Griegos. La apoteosis de Heracles. Robert Graves)

No Se Puede Utilizar la Nube con Datos de Salud.

Victoria Zafra Muñoz
Francisco José Sánchez Laguna
Ana María Chups Rodríguez

En tiempos de necesidad de recortes presupuestarios en los servicios públicos, se plantea más que nunca la necesidad de llevar a cabo una transformación del sistema sanitario con iniciativas que se basan en el uso de las tecnologías de la información y comunicación (TIC) como herramientas facilitadoras de nuevos modelos de atención: archivo digital de imágenes médicas, historia clínica electrónica, sistema de intercambio de información médica, sistema de diagnóstico por imagen, aplicaciones de telemedicina y teleasistencia, cita previa, receta electrónica, etcétera. Un inconveniente habitual es la necesidad de implementarlas con un presupuesto que, en la mayor parte de los casos, ya están comprometidos en mantener los servicios que ya están en funcionamiento.

En estas circunstancias, nos planteamos las siguientes preguntas: ¿Cómo se pueden dedicar recursos a implantar soluciones de este tipo? ¿Cómo se pueden reducir sus costes actuales? ¿Cómo se puede disponer de tiempo para dedicarlo a transformar sus procesos operativos y de gestión? La respuesta puede estar en la adopción de modelos de servicio en la nube (también conocidos como “Cloud Computing[1]).

¿Qué es la Computación en la Nube?

Es un modelo de prestación de servicios tecnológicos que permite el acceso bajo demanda y a través de la red a un conjunto de recursos compartidos y configurables (como redes, servidores, capacidad de almacenamiento, aplicaciones y servicios) que pueden ser rápidamente asignados y liberados con una mínima gestión por parte del proveedor de servicios. Este modelo cambia radicalmente la forma de prestar los servicios.

Este modelo pretende simplificar procesos, reducir costes y facilitar el día a día a usuarios y profesionales.

Una posibilidad es que las aplicaciones puedan interactuar con un servicio que puede estar o no en la infraestructura de la organización. Trasladando las aplicaciones a la nube y separando las capas de datos, lógica e interfaz, podremos hablar de una nueva era de las aplicaciones.

[1] Más información en Wikipedia: http://es.wikipedia.org/wiki/nube_computing