El segundo trabajo de Heracles: La Hidra de Lerna (II). Muerte a las Redes Sociales!

Por Eva Ekeblad
Por Eva Ekeblad

Antes de entrar en profundidad, nos gustaría exponer algunas premisas que consideramos fundamentales y que no deben ser pérdidas de vista por los responsables de las redes sociales como herramienta institucional.

Los datos personales tienen valor económico.

Los datos de carácter personal constituyen un gran negocio desde los años 80. No es difícil encontrar referencias a ellos parecidas a “el oro del siglo XXI” o “el combustible para los motores de nuestra sociedad actual”. Se compran y venden como cualquier otra mercancía. A limitar estos desmanes vino la LORTAD (Ley Orgánica 5/1992, de 29 de octubre, de Regulación del Tratamiento Automatizado de los Datos de Carácter Personal),  vigente hasta el 14 de enero de 2000 y la LOPD (vigente Ley Orgánica 15/1999, del 13 de diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal), acompañada  del Real Decreto 1720/2007 que regula a la LOPD y establece las medidas de seguridad de la información mínimas exigibles. Y en ello seguimos. Parece que ya está casi listo el borrador del nuevo reglamento europeo de protección de datos que de aprobarse tendrá una trasposición directa a todos los países miembros de la UE. Los datos apuntan a que será aprobado antes de 2014.

El negocio de las redes sociales son los datos personales.

Con el tiempo, y gracias a la legislación para la protección de datos personales, se ha hecho más y más difícil la recolección de datos personales para fines comerciales. Algo que vienen a contrarrestar las redes sociales, entre otros modelos de negocio, ofreciendo servicios “gratuitos” a cambio de los datos de sus usuarios. Su principal negocio consiste en obtener beneficio económico de éstos mediante la venta de los mismos a terceros o utilizándolos para fines comerciales. Cuando un servicio es “gratuito”, la mercancía son tus datos personales.

No hay oportunidad sin riesgo.

Toda actividad conlleva cierto riesgo. Somos conscientes de que conducir supone cierta posibilidad de accidente, incluso mortal. Para disminuirla, existen las normas de circulación, la formación y concienciación de los conductores, la limitación de velocidad y, sobre todo, la precaución del conductor. Para disminuir el impacto en caso de accidente se incorporan cinturones de seguridad, airbags, sistemas ABS…

Igualmente, en la práctica clínica, existen riesgos inherentes. Por ejemplo, en las transfusiones sanguíneas existe cierta posibilidad de infección (hepatitis, VIH…), así como el riesgo de transfundir sangre de un grupo o Rh equivocado, lo que podría llegar a provocar la muerte del paciente.

Sin embargo, conducimos y construimos más carreteras y continuamos haciendo transfusiones de sangre, cuando se considera necesario. Todo ello a pesar de los riesgos que supone pues, al fin y al cabo, se siguen salvando incontables vidas humanas.

Autores:

Manuel Jimber
Fran Sánchez
Miguel Ángel García

El segundo trabajo de Heracles: La Hidra de Lerna (I)

Muerte a las Redes Sociales!

Por Eva Ekeblad
Por Eva Ekeblad

La Hidra tenía un cuerpo prodigioso parecido al del perro, y ocho o nueve cabezas serpentinas, una de ellas inmortal; pero algunos le atribuyen cincuenta, o un centenar, o inclusive diez mil cabezas. De todos modos era tan venenosa que su solo aliento, o el olor de su rastro, podía destruir la vida.

Los mitos Griegos
el segundo trabajo: La Hidra de Lerna
Robert Graves

Las redes sociales están suponiendo un verdadero tsunami en cuanto a la forma de comunicación actual y debemos preguntarnos si el uso de éstas, como herramienta para la relación con los ciudadanos, es adecuada. ¿Conviene entrar en esa dinámica, o por el contrario las redes sociales suponen un peligro para las organizaciones y es conveniente cerrar las puertas a este fenómeno dándole la espalda? ¿Podemos darle la espalda?

Estos medios están provocando profundos cambios sociales y culturales a nivel global, presentando características únicas y sin precedentes capaces de amplificar la voz del ciudadano como nunca antes había sido posible. Es posiblemente esta característica, de “expansión vírica” la que polariza las posturas entre los que abogan por la adopción de las RR.SS. como una herramientas más para la comunicación institucional, los innovadores tempranos, y sus detractores, más prudentes y conservadores.

¿Presenta riesgos el uso de las redes sociales en el ámbito de la sanidad pública? ¿Son reales estos riesgos o son sólo argumentos vagos con el objeto de evitar o limitar el uso de las mismas?

Ciertamente no hay actividad humana exenta de riesgo, y por muchas medidas de seguridad, contramedidas, salvaguardas, medidas preventivas y planes de contingencias que se adopten, el riesgo cero no existe; es decir, nunca podemos garantizar la seguridad al 100%. Así pues, en toda actividad que emprendamos, deberemos asumir cierto grado de riesgo; si no, nunca la comenzaremos.

“Un barco está más seguro en el puerto. Pero no fue para esto que fueron construidos”
(@paulocoelho).

Algunos estudios recientes han demostrado que, en general, los riesgos que presenta el uso de las redes sociales en los entornos corporativos son los mismos que presenta cualquier otra actividad relacionada con las tecnologías de la información: como el correo electrónico o navegar por las páginas “no sociales” (conocidas como 1.0). [1] [2]Por otro lado, también es cierto que el uso de estos medios presenta algunos riesgos específicos o, al menos, se incrementan en algunas áreas. Los daños a la imagen pública o la velocidad de expansión de los eventos adversos están entre los riesgos que ocasionan mayor preocupación en la Dirección de una organización.

No cabe duda de que el error de un profesional que representa a una organización en las redes sociales, sumado a la velocidad de difusión del mismo, puede dañar la imagen pública de una organización en tiempo record. Pero, ¿disminuye este riesgo si la organización y sus profesionales no están presentes y activos en las redes sociales? O, por el contrario, se dispondrá de mayor capacidad de reacción precisamente por participar de las mismas. Para evitar el riesgo, ¿La solución es acabar con la actividad que lo puede ocasionar?

Pero no todo el monte es orégano. El uso de las redes sociales debería poder demostrar su eficacia, estando ligado a los objetivos y estrategias de la organización. En la medida en que las redes sociales sean capaces de satisfacer estos objetivos corporativos, seremos capaces de medir su eficacia.

Manuel Jimber
Fran Sanchez
Miguel Angel García


[1] [1. Informe de Amenazas CCN-CERT- IA-03/13. Riesgos Derivados de las Redes Sociales. CCN-CERT]

[2] [2. ISACA JOURNAL. Volume 5. 2012 What Every IT Auditor Should Know About Auditing Social Media. http://www.isaca.org/Journal/Past- Issues/2012/Volume- 5/Pages/What-Every-IT- Auditor- Should-Know-About-Auditing- Social- Media.aspx]